Día 17
Nos levantamos temprano
como de costumbre para arrancar el dia con todo. Volvimos a optar por desayunar
en el hostel por 3 euros, y volver a prepararnos los santuchitos de jamon y
queso para el almuerzo.
Salimos del hostel, y el
dia hoy no nos acompanio, asi que tuvimos que dedicar 4 euros en comprar un
paraguas para poder recorrer lo planeado para el dia de hoy.
Fuimos a la Termini donde nos tomamos
el metro, linea A, viajamos aproximadamente unos 15 minutos, caminamos unas
cuadras y llegamos al Vaticano. En primer lugar hicimos una fila para acceder a
la Cupula de la Basilica de San Pedro. No
loogramos acceder a descuentos con la isic o con el pase de periodista asi que
pagamos 5 euros para subir, pero por la escaleras. Increiblemente habremos subido
unos 700 escalones aproximadamente, de todos los tamanios y curvaturas. En un
momento de la subida de lo empinada y girada que era, la pared tambien estaba
en angulo, por lo que habia que subir de costado para no chocarse el cuerpo con
la pared… Al llegar arriba de todo, bastante agitados, tuvimos una vista desde
arriba de la Basilica
muy linda, donde nos sacamos fotos, y luego subimos un poco mas hasta la
parte en la que se puede salir para
afuera. Realmente tenia una vista hermosa de Roma.
Luego muy tipico de
argentinos, nos colamos en el ascensor para bajar, por que ya no dabamos mas, y
salimos directo a la parte de adentro de la Basilica. Es inmensa, realmente
enorme, indescriptible. Es muy linda y lujosa, pero parece muy fria tambien…
Estaba lleno de gente y luego bajamos a
ver las criptas de papas anteriores.
Al salir, nos dirigimos a
un Mc Donalds para comer algo calentitos y descnazar ya que llovia muchisimo y
todos teniamos las zapatillas y el cuerpo empapado. En cuanto terminamos y
empezamos a caminar para el museo del Vaticano, nos arrepentimos y nos volvimos
al hostel, ya que estamos bastante engripados, y no queriamos enfermarnos,
caminando mas tiempo tan mojados.
Al llegar a la Termini de vuelta, nos
separamos de los chicos, ya que con Meli, queriamos averiguar acerca del tren
que tenemos que tomarnos manana rumbo a Florencia. Hicimos una fila para pedir
información pero nos dijeron que esa no era la compania y que debiamos
dirigirnos a otra estacion del metro. Nos tomamos otra vez el metro, pero esta
vez la linea B rumbo a la estacion Piramide, donde encontrariamos la sede de la
empresa de nuestros tickets de tren. Luego de atravesar el metro, pasillos,
escaleras normales, escaleras mecanicas, gente extraña, preguntarle a todo tipo
de personas, perdernos, no entender nada, crisis, finalmente llegamos a la
empresa y nos atendieron muy amablemente y nos explicaron todo e imprimieron
los pasajes de tren. Al volver, debiamos volver a comprar los tickets del
metro, entonces meli, que tenia cambio (el unico billete de 5 euros) se ocupa
de eso, pero en cuanto saca el billete para introducirlo en la maquina, se lo
rompe un poquito, lo trata de meter, y la maquina se lo partio del todo. Por
ende no teniamos cambio, ni billetes ni monedas para viajar. Tuvimos que volver
para atrás y pasar por los miles de pasillos y escaleras para llegar a un bar a
pedir cambio y finalmente llegar a nuestro hostel.
Descanzamos un rato, nos
bañamos, nos cambiamos, y fuimos los 4 a cenar a un restaurante unas tipicas pastas
Italianas muy ricas! Nos tomamos el metro y fuimos a ver como es la Fontana De Trevi de noche,
realmente hermosa, y habia mucha gente sacando fotos al igual que nosotros. De ahí, caminamos un par
de cuadras, Meli se tomo un café, luego un helado con Bruno, uno de los chicos,
y Lucas opto por un trago.
Ya comidos y paseados,
decidimos emprender la vuelta, pero antes pasamos por un plaza, ya que Bruno
estaba bastante insistente en ver la escultura de Romulo y Remo (fundadores y
creadores de la ciudad de Roma). Siendo las 12.30 de la noche, estabamos
caminando por la calle, en el medio de una plaza, buscando esa escultura para calmar la ansiedad del muchacho… Luego
de mucho frio, y sin encontrar nada, Bruno le pregunto si sabia donde se
encontraba la misma, y estos nos indicaron. Al llegar, resultaba ser una infima
escultura ubicada ensima de una baranda, con Romulo y Remo tomando leche de una
loba. Nos reimos un buen rato, de que estuvimos buscando algo extra chiquito,
sacamos la foto y nos tomamos un taxi, para volver rapido y no congelarnos.
Mañana por la mañana
emprendemos un viaje en tren a Florencia. Esperemos que no llueva, y que el
clima nos acompañe.
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