miércoles, 16 de enero de 2013

Las aventuras de Meli y Joi en el Vaticano


Día 17



Nos levantamos temprano como de costumbre para arrancar el dia con todo. Volvimos a optar por desayunar en el hostel por 3 euros, y volver a prepararnos los santuchitos de jamon y queso para el almuerzo.

Salimos del hostel, y el dia hoy no nos acompanio, asi que tuvimos que dedicar 4 euros en comprar un paraguas para poder recorrer lo planeado para el dia de hoy.
Fuimos a la Termini donde nos tomamos el metro, linea A, viajamos aproximadamente unos 15 minutos, caminamos unas cuadras y llegamos al Vaticano. En primer lugar hicimos una fila para acceder a la Cupula de la Basilica de San Pedro. No loogramos acceder a descuentos con la isic o con el pase de periodista asi que pagamos 5 euros para subir, pero por la escaleras. Increiblemente habremos subido unos 700 escalones aproximadamente, de todos los tamanios y curvaturas. En un momento de la subida de lo empinada y girada que era, la pared tambien estaba en angulo, por lo que habia que subir de costado para no chocarse el cuerpo con la pared… Al llegar arriba de todo, bastante agitados, tuvimos una vista desde arriba de la Basilica muy linda, donde nos sacamos fotos, y luego subimos un poco mas hasta la parte  en la que se puede salir para afuera. Realmente tenia una vista hermosa de Roma.
Luego muy tipico de argentinos, nos colamos en el ascensor para bajar, por que ya no dabamos mas, y salimos directo a la parte de adentro de la Basilica. Es inmensa, realmente enorme, indescriptible. Es muy linda y lujosa, pero parece muy fria tambien… Estaba lleno de gente y luego bajamos  a ver las criptas de papas anteriores.

Al salir, nos dirigimos a un Mc Donalds para comer algo calentitos y descnazar ya que llovia muchisimo y todos teniamos las zapatillas y el cuerpo empapado. En cuanto terminamos y empezamos a caminar para el museo del Vaticano, nos arrepentimos y nos volvimos al hostel, ya que estamos bastante engripados, y no queriamos enfermarnos, caminando mas tiempo tan mojados.

Al llegar a la Termini de vuelta, nos separamos de los chicos, ya que con Meli, queriamos averiguar acerca del tren que tenemos que tomarnos manana rumbo a Florencia. Hicimos una fila para pedir información pero nos dijeron que esa no era la compania y que debiamos dirigirnos a otra estacion del metro. Nos tomamos otra vez el metro, pero esta vez la linea B rumbo a la estacion Piramide, donde encontrariamos la sede de la empresa de nuestros tickets de tren. Luego de atravesar el metro, pasillos, escaleras normales, escaleras mecanicas, gente extraña, preguntarle a todo tipo de personas, perdernos, no entender nada, crisis, finalmente llegamos a la empresa y nos atendieron muy amablemente y nos explicaron todo e imprimieron los pasajes de tren. Al volver, debiamos volver a comprar los tickets del metro, entonces meli, que tenia cambio (el unico billete de 5 euros) se ocupa de eso, pero en cuanto saca el billete para introducirlo en la maquina, se lo rompe un poquito, lo trata de meter, y la maquina se lo partio del todo. Por ende no teniamos cambio, ni billetes ni monedas para viajar. Tuvimos que volver para atrás y pasar por los miles de pasillos y escaleras para llegar a un bar a pedir cambio y finalmente llegar a nuestro hostel.

Descanzamos un rato, nos bañamos, nos cambiamos, y fuimos los 4 a cenar a un restaurante unas tipicas pastas Italianas muy ricas! Nos tomamos el metro y fuimos a ver como es la Fontana De Trevi de noche, realmente hermosa, y habia mucha gente sacando fotos al  igual que nosotros. De ahí, caminamos un par de cuadras, Meli se tomo un café, luego un helado con Bruno, uno de los chicos, y Lucas opto por un trago.

Ya comidos y paseados, decidimos emprender la vuelta, pero antes pasamos por un plaza, ya que Bruno estaba bastante insistente en ver la escultura de Romulo y Remo (fundadores y creadores de la ciudad de Roma). Siendo las 12.30 de la noche, estabamos caminando por la calle, en el medio de una plaza, buscando esa escultura  para calmar la ansiedad del muchacho… Luego de mucho frio, y sin encontrar nada, Bruno le pregunto si sabia donde se encontraba la misma, y estos nos indicaron. Al llegar, resultaba ser una infima escultura ubicada ensima de una baranda, con Romulo y Remo tomando leche de una loba. Nos reimos un buen rato, de que estuvimos buscando algo extra chiquito, sacamos la foto y nos tomamos un taxi, para volver rapido y no congelarnos.

Mañana por la mañana emprendemos un viaje en tren a Florencia. Esperemos que no llueva, y que el clima nos acompañe. 

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