miércoles, 6 de febrero de 2013

Todo concluye al fin...


Dia 29



Despues de una increible noche en el hostel de Roma, ya que dormimos en una habitación doble, con cama, (volvimos a dormir en cama después de pasar por muchas cuchetas) banio privado, calefaccion, tele, frazaditas, INCREIBLE. Nos levantamos, y como debe ser para despedir nuestra ultima levantada, tomamos el desayuno en la cama, unas ricas galletitas con jugo de frutas. Luego y con muy pocas ganas, nos levantamos y ultimamos detalles para cerrar la valija. Por suerte pudimos preparar nuestras mochilas para aprovechar el dia y dejar nuestras valijas en un cuarto del hostel y luego pasarlas a buscar para comenzar el regreso.

Queriamos aprovechar el dia al maximo, y ver si encontrabamos algunas cositas lindas para llevarnos y aprovechar para coprar regalitos, con la ultima plata que nos sobraba… Emprendimos nuestra caminata por Via Nazzionale, y luego por Via Del Corso.
Meli, en su fan de lo regalitos y cosas baratas, se llevo los clasicos coliseos y fontanas de Trevi que estaban a buen precio y otras cositas, y seguimos caminando, luego por suerte pasamos por un optica que estaba liquidando y me lleve unos lentes increíbles… Seguimos caminando todo el dia, pero nuestro objetivo era llevarnos un par de zapatillas, tipo botitas, muy de moda en Europa. Asi que eso nos mantuvo ocupadas todo el dia. Luego frenamos en un lindo restaurante a comer las ultimas pastas Italianas, ambas pedimos Penne a la Carbonara… RIQUISIMO!! Con la panza llena, seguimos camino, y entramos a Zara, donde Meli vio un jean que le habia encantado en nuestro primer dia en Roma, justo quedaba uno solo de su talle, y estaba en oferta, asi que no dudamos en traerlo para Argentina! Seguimos caminando, y finalmente llegamos al local de nuestra vida, en el que las dos conseguimos zapatillas tal como queriamos. Pagamos y super contentas con las compras del dia comenzamos a emprender el regreso hacia el hostel.

Antes de volver, decidimos pasar por una heladeria riquisima, en la que pedimos dos copas riquisimas de helado. Una de chocolate y nutella y la otra de yogurt y frutos del bosque y nutella, toda una delicia. Para cerrar el viaje con una imagen inolvidable, fuimos a la Fontana de Trevi. Estuvimos sentadas un buen rato mirando, observado y tratando de guardar en nuestros ojos, la belleza que teníamos delante. Recordando momentos inolvidables del mejor mes de nuestras vidas, anécdotas, lugares, y países en los que estuvimos. Tratando de ocultar las lagrimas de felicidad que caían de nuestros ojos y sin poder creer todo lo que habíamos hecho y visto en un mes. Lo hermoso de nuestra amistad y hasta donde llegamos. Realmente no entendíamos nada, felicidad es poco.

Luego y con muchísima tristeza de cerrar esto que comenzaba en una tarde hace muchos meses con un llamado diciendo “Che Jou, que haces en el verano, nos vamos a Israel?” llegamos al hostel,  agarramos nuestras cosas y nos subimos a un micro que nos dejo en el aeropuerto de Roma.
Finalmente tras 13 horas de vuelo, pasar por migraciones y una larga fila de aduana, nos reencontramos con nuestras familias y volvimos a casa.