Dia 29
Despues de una increible
noche en el hostel de Roma, ya que dormimos en una habitación doble, con cama,
(volvimos a dormir en cama después de pasar por muchas cuchetas) banio privado,
calefaccion, tele, frazaditas, INCREIBLE. Nos levantamos, y como debe ser para
despedir nuestra ultima levantada, tomamos el desayuno en la cama, unas ricas
galletitas con jugo de frutas. Luego y con muy pocas ganas, nos levantamos y
ultimamos detalles para cerrar la valija. Por suerte pudimos preparar nuestras
mochilas para aprovechar el dia y dejar nuestras valijas en un cuarto del
hostel y luego pasarlas a buscar para comenzar el regreso.
Queriamos aprovechar el
dia al maximo, y ver si encontrabamos algunas cositas lindas para llevarnos y
aprovechar para coprar regalitos, con la ultima plata que nos sobraba…
Emprendimos nuestra caminata por Via Nazzionale, y luego por Via Del Corso.
Meli, en su fan de lo
regalitos y cosas baratas, se llevo los clasicos coliseos y fontanas de Trevi
que estaban a buen precio y otras cositas, y seguimos caminando, luego por
suerte pasamos por un optica que estaba liquidando y me lleve unos lentes
increíbles… Seguimos caminando todo el dia, pero nuestro objetivo era llevarnos
un par de zapatillas, tipo botitas, muy de moda en Europa. Asi que eso nos
mantuvo ocupadas todo el dia. Luego frenamos en un lindo restaurante a comer
las ultimas pastas Italianas, ambas pedimos Penne a la Carbonara … RIQUISIMO!!
Con la panza llena, seguimos camino, y entramos a Zara, donde Meli vio un jean
que le habia encantado en nuestro primer dia en Roma, justo quedaba uno solo de
su talle, y estaba en oferta, asi que no dudamos en traerlo para Argentina!
Seguimos caminando, y finalmente llegamos al local de nuestra vida, en el que
las dos conseguimos zapatillas tal como queriamos. Pagamos y super contentas
con las compras del dia comenzamos a emprender el regreso hacia el hostel.
Antes de volver, decidimos
pasar por una heladeria riquisima, en la que pedimos dos copas riquisimas de
helado. Una de chocolate y nutella y la otra de yogurt y frutos del bosque y
nutella, toda una delicia. Para cerrar el viaje con una imagen inolvidable,
fuimos a la Fontana
de Trevi. Estuvimos sentadas un buen rato mirando, observado y tratando de
guardar en nuestros ojos, la belleza que teníamos delante. Recordando momentos
inolvidables del mejor mes de nuestras vidas, anécdotas, lugares, y países en
los que estuvimos. Tratando de ocultar las lagrimas de felicidad que caían de
nuestros ojos y sin poder creer todo lo que habíamos hecho y visto en un mes.
Lo hermoso de nuestra amistad y hasta donde llegamos. Realmente no entendíamos
nada, felicidad es poco.
Luego y con muchísima
tristeza de cerrar esto que comenzaba en una tarde hace muchos meses con un
llamado diciendo “Che Jou, que haces en el verano, nos vamos a Israel?”
llegamos al hostel, agarramos nuestras
cosas y nos subimos a un micro que nos dejo en el aeropuerto de Roma.
Finalmente tras 13 horas
de vuelo, pasar por migraciones y una larga fila de aduana, nos reencontramos
con nuestras familias y volvimos a casa.

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